La Taza está considerada en numerosos libros y artículos como la laguna número dieciséis de las quince que oficialmente componen actualmente el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. Pero realmente…

¿Qué sabemos de la laguna Taza? ¿Ha sido considerada como una laguna a lo largo de la historia? ¿Sigue existiendo en la actualidad? ¿Todavía llega el agua a su vaso?

En estas líneas vamos a realizar un recorrido por los testimonios documentales, cartográficos y fotográficos que a lo largo de la historia dejaron constancia de la existencia en el tramo medio del valle del Alto Guadiana de una laguna conocida como La Taza, hasta llegar al hoy de un charcón que pasó toda su vida intentando ser laguna…

Testimonios de los siglos XVIII y XIX

Por su importancia histórica comenzamos destacando que el genial arquitecto Juan de Villanueva dibujó en el año 1781 su Plan geographico de las Lagunas de Ruidera  dejando manuscritos en el grabado los nombres de las lagunas, su situación hídrica, las industrias molineras y bataneras existentes en las riberas y otras construcciones (1). Entre las trece lagunas nominadas y numeradas por Villanueva no se encuentra la Taza.

La Laguna Taza 2010

La Taza en 2010 (2)

Es más, en su Proyecto General del Canal del Gran Prior, fechado el 20 de noviembre del mismo año, Villanueva describe con detalle todo el curso del Alto Guadiana. En el tramo comprendido entre las lagunas San Pedro y Redondilla, donde debería existir alguna referencia a la Taza, únicamente se lee que “intermedia un terreno llano, entre cerros que las divide” y a mitad del mismo se encuentra el “Molino de Yniesta” (3).

«Desde esta laguna [San Pedro] a la cuarta llamada Redondilla, intermedia un terreno llano, entre cerros que las divide, de unas 1@ varas; a la mitad de esta distancia se halla establecido el Molino de Yniesta; la Laguna Redondilla es de las mas pequeñas, y unica que se  halla cuasi desaguada»

Casi un siglo después, en el plano del ingeniero y famoso arquitecto Carlos María de Castro realizado en el año 1852, trazado para el análisis del curso del Alto Guadiana con el objetivo de estimar los recursos hídricos y los medios para llevar a las aguas de riego hasta áreas próximas, aparece nítidamente dibujada la Taza nominada como «Charcón».

El mapa de Castro destaca por la precisión del trazado de los contornos de cada laguna, la localización de los aprovechamientos hidraúlicos de las mismas y la posición de sus infraestructuras asociadas. El río que derrama de la laguna San Pedro llega al “molino de la Hiniesta” y alimenta a la Taza, que se muestra como una lámina de agua de reducidas dimensiones pero perfectamente definida. De ella salen dos cauces de agua: uno a la laguna Redondilla y otro directamente al molino Nuevo, situado en la barrera tobácea de la laguna Lengua.

Laguna Taza 1852

El Charcón en 1852 (4)

Un plano del término municipal de Ossa de Montiel levantado en el año 1878, trabajo previo a la realización del Mapa Topográfico Nacional, representa a las lagunas Lengua, Redondilla y San Pedro con líneas de color azul cubriendo toda la extensión de sus láminas hídricas.

Superpuestos a estos trazos existen otras líneas también azules, pero en tonalidades más oscuras y de mayor grosor, resaltando unos bordes perimetrales algo distinto a los anteriormente dibujados. Tal vez estos fuertes trazos sean fruto de una rectificación posterior ya que en el mapa existen la siguientes inscripciones “Por la puesta al día Madrid Mayo 1952” y “Abril 1954”. Uno de estos trazos muestra a una laguna Taza, innominada en el mapa, con una forma redondeada y de unas dimensiones cuatro veces más pequeña que su hermana inferior Redondilla.

Un tenúe caz que lleva las aguas de la laguna San Pedro a la Redondilla, roza levemente a la Taza. En sus inmediaciones aparecen varias construcciones nombradas como “casa de la Viñeta”, “casa de Sixto” o “casilla”. Es de suponer que alguna de ellas sería el molino de Hiniesta. El Nuevo aparece con La palabra “Ruinas” entre paréntesis.

Laguna Taza en 1878

La Taza en 1878 (5)

Sin embargo nuestro charcón nuevamente no fue mencionado en los “Itinerarios del Río Guadiana y de todos su afluentes” (6), documento de excepcional importancia para el conocimiento del cauce del río, elaborado por la Dirección General de Obras Públicas en año 1883. Debido al elevado grado de detallismo de este documento llama la atención la omisión de la Taza. Siguiendo el Itinerario, en el kilómetro 14 del recorrido del Guadiana Alto “concluye la Laguna San Pedro” y en el kilómetro siguiente se sitúa el “Principio de la Laguna Redondilla”. Entre ambos no existe alusión alguna a otra laguna.

Unos años después José de Echegaray, en su plano general de las Lagunas de Ruidera fechado en 1895, dibuja a la laguna Taza pero no le adjudica nombre alguno. Curiosamente la laguna presenta unas dimensiones similares a las de la Redondilla teniendo un sólo derrame hacia la misma. El caz del “molino” Nuevo tiene su origen en ésta última. Además no aparece la casa o molino de Hiniesta.

Laguna Taza Echegaray 1895

Humedal sin nombre en 1885 (7)

Toda la extensión del valle desde la laguna San Pedro hasta la Redondilla, incluido el vaso de la Taza, aparece cubierto de símbolos que representan vegetación palustre. Echegaray encontró a finales del siglo XIX aquel tramo del valle del Alto Guadiana tal y como el agua, la toba y el viento lo habían ido moldeando durante siglos o más bien milenios: un aguazal de escasa profundidad, que en épocas de fuertes lluvias se convertía en un pantanal con abundancia de tomizas, carrizos y juncos, que de manera ininterrumpida unía las tres lagunas. Las únicas huellas de la intrusión del hombre en el sistema fluviolacustre de aquel trecho interlagunar eran en el Molino de la Iniesta, sus canales y alguna otra casilla de reducidas dimensiones.

No quedaba mucho tiempo antes de que la acción invasora del hombre modificara aquel paraje de forma irreversible

Primera parte del estudio histórico titulado «La Taza, el charcón que quiso ser laguna»


(1) VILLANUEVA, J. Plan geographico de Las Lagunas de Ruidera y curso que hacen sus aguas sobrantes con el nombre de Rio Guadiana (1781). Fondos de la Biblioteca Nacional de España. Signatura DIB/15/86/26. B.N. Barcia, nº 6.890.
(2) SERRANO, A. Archivo fotográfico del autor. Laguna Taza. 4 de marzo de 2010.
(3) ALMAGRO, J. Las huellas del Guadiana. Proyecto General del Canal de Gran Prior redactado por D. Juan de Villanueva el 20 de Noviembre de 1781.
(4) CASTRO, C.M. Plano de las Lagunas de Ruidera (1852). Centro Geográfico del Ejército. Archivo Cartográfico y de Estudios Geográficos. Signatura: Índice de Atlas Universales y Mapas y Planos Históricos de España. 1974. Madrid. p. 239.
(5) Detalle de la planimetría del término municipal de Ossa de Montiel, hoja nº. 3 (1878). PACONJ 1878 CC-BY 4.0 Instituto Geográfico Nacional.
(6) Itinerarios del Río Guadiana y de todos su afluentes (1883). Dirección General de Obras Públicas. División Hidrológica de Ciudad Real.
(7) ECHEGARAY, E. Informe acerca del Canal del Gran Prior (1895). Archivo del Ministerio de Fomento, Legajo 654.