Vestigio centenario de la labor cantera en las Lagunas de Ruidera
El mortero inacabado de Ruidera es una huella centenaria de la incesante labor cantera que el hombre de las lagunas desarrolló durante siglos en las tierras del Valle del Alto Guadiana y las Lagunas de Ruidera.
Se trata de de un bloque de piedra caliza, con una forma cúbica naciente, localizado en las inmediaciones de una de las antiguas canteras que jalonaban las riberas del Alto Guadiana.
El cantero de las lagunas extrajo hace siglos un gran bloque pétreo de las entrañas de la tierra. Después, ayudado por varios compañeros pertrechados con palancas metálicas o largos palos de madera, lo empujó y arrastró hasta su actual ubicación para empezar el proceso de talla y labranza de la piedra.
El mortero inacabado
El objetivo del artesano era obtener un mortero de unos 70 o 75 centímetros de alto, ancho y largo; medidas que, aproximadamente, presenta en la actualidad el bloque.
Comenzó su tarea desbastando la piedra con un puntero y una maza. Sus golpes rítmicos se escucharían a ambas orillas de la Alta Vega, interrumpidos a intervalos para medir el trabajo realizado o compararlo con el de otras caras ya talladas.
Destino: la fábrica de pólvora
La hendidura cónica que presenta la piedra en el centro de su cara superior no deja dudas de que su destino no era otro que ser uno de los morteros de los molinos de la cercana Fábrica de Pólvora de Ruidera.
Su tamaño y composición son similares a los utilizados en la industria armera ruidereña.
Hendidura cónica superior
Inacabado
El cantero comenzó a tallar la cavidad semiesférica donde el mazo machacaría los componentes de la pólvora. Pocos golpes después el silencio volvió a la cantera.
¿Por qué no acabó su labor y la piedra fue abandonada en la propia cantera?
A la vuelta de los siglos posiblemente nunca lo sepamos con seguridad, aunque un corte profundo en uno de sus laterales bien pudo ser la causa que llevara al artesano a desechar la piedra antes de terminar por completo su labranza.
Y allí se quedó, como dice la canción «viendo pasar el tiempo…»
Doctor en Historia y licenciado en Derecho por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Abogado y asesor de empresas. Consejero de número del Instituto de Estudios Manchegos (CSIC).
Su actividad investigadora se centra en la historia y el patrimonio del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, el Canal del Gran Priorato de San Juan, el Alto Guadiana y el Campo de Montiel. Ha publicado diversos trabajos en revistas científicas, capítulos de libros y comunicaciones presentadas en congresos y jornadas académicas.
Es autor y coautor de las obras "El Canal del Gran Priorato de San Juan, de Juan de Villanueva", “Ruidera 1781-1785. Génesis y construcción de una real fábrica de pólvora” y “Estado del Canal del Gran Prior a finales del siglo XIX. El informe del ingeniero Echegaray”.
En 2016 puso en marcha la web ruideratreasures.es.
Doctor en Historia y licenciado en Derecho por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Abogado y asesor de empresas. Consejero de número del Instituto de Estudios Manchegos (CSIC).
Su actividad investigadora se centra en la historia y el patrimonio del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, el Canal del Gran Priorato de San Juan, el Alto Guadiana y el Campo de Montiel. Ha publicado diversos trabajos en revistas científicas, capítulos de libros y comunicaciones presentadas en congresos y jornadas académicas.
Es autor y coautor de las obras "El Canal del Gran Priorato de San Juan, de Juan de Villanueva", “Ruidera 1781-1785. Génesis y construcción de una real fábrica de pólvora” y “Estado del Canal del Gran Prior a finales del siglo XIX. El informe del ingeniero Echegaray”.
En 2016 puso en marcha la web ruideratreasures.es.