El origen de la fábrica de pólvora de Ruidera se haya en el Real Sitio de Cervera, donde se construyeron en tiempos de Felipe IV, con licencia de 3 de febrero de 1647 y en terrenos del Gran Priorato de San Juan, unos molinos de pólvora explotados por la Real Hacienda que eran abastecidos por las aguas del Guadiana a través de un caz que también era propiedad del Priorato.

Traslado de los molinos de Cervera

Esta situación de servidumbre de las aguas del Priorato a los molinos del rey en Cervera suponía un inconveniente para la creación de un canal de riego que en 1781 comenzaba a tomar forma para fertilizar los terrenos entre Ruidera y Arenas de San Juan.

El arquitecto real Juan de Villanueva tuvo que buscar alternativas a esta situación y encontró al pie de la Laguna del Rey, en Ruidera, cuatro molinos harineros y un batán que pertenecían a la Mesa Maestral de la Orden de Santiago.

Un antiguo caserón sobre un cerro muy próximo y la cercana ermita de Santa María la Blanca se añadían al conjunto, haciendo idóneo el lugar para trasladar a él los molinos de pólvora de Cervera, con la certeza de un mejor caudal de agua, y crear un complejo de edificios equivalente al que se abandonaría, disolviéndose así la servidumbre anterior sobre terrenos de la Orden de San Juan, que en realidad pasaría a condicionar las propiedades de la Orden de Santiago.

Gestación de la fábrica de pólvora de Ruidera

El asunto se le presentó a Carlos III el 27 de agosto de 1781, ofreciéndose don Gabriel a costear la mudanza y el establecimiento de los molinos de pólvora de Cervera en dos de los molinos harineros de Ruidera y la construcción de las oficinas y dependencias necesarias para su funcionamiento, de forma que la fábrica y enseres de Cervera quedaran finalmente en propiedad del infante.

La Real Hacienda informaba el 13 de octubre dando el programa de todo lo que habría que construir de nueva planta en Ruidera para compensar el traslado de la fábrica de pólvora de Cervera: una casa habitación para el administrador y el capataz, otra para los mortereros y demás oficiales de los molinos, seis almacenes para distintos usos, un cuarto para los trabajos de graneo y una cuadra para caballerizas, además de una cerca general que incluya los cuatro molinos y el batán preexistentes, dejando fuera de ella las casas para habitación y la ermita cercana.

Por su parte, la Orden de Santiago pide que, a cambio de la pérdida de propiedades y beneficios que va a sufrir, el infante don Gabriel le abone la renta anual que le habían producido hasta entonces en Ruidera sus cuatro molinos harineros y el batán.

El 19 de febrero de 1782, Carlos III concreta todo lo anterior en un escrito y comienzan las reuniones para poner en ejecución lo decidido.

Proyecto de Juan de Villanueva

Tras las conversaciones entre los representantes de cada parte, nuevas visitas a los sitios de Cervera y Ruidera y nuevos acuerdos, Juan de Villanueva redacta el proyecto de la fábrica de pólvora de Ruidera en dos planos que fecha y firma en Madrid el 20 de mayo de 1782. Uno contiene la planta general con una leyenda explicativa del uso de cada edificio representado. El otro aporta alzados interiores, secciones y una vista general del conjunto escalonándose en la pendiente del terreno por el que discurre el curso de agua que abastece a los molinos y el batán.

El proyecto es aprobado por los representantes del infante y de la Real Hacienda el 22 de mayo, urgiendo su puesta en ejecución. A primeros del mes de junio llega a Ruidera Miguel Febrer, aparejador de la confianza de Villanueva, junto a algunos oficiales. Comienzan a activar los preparativos y luego a ejecutar unas obras que se prolongan desde el 16 de junio de 1782 hasta el 27 de abril de 1785, poco antes de que Villanueva firme en Madrid sus proyectos para el futuro Museo del Prado. (1)

Imagen de Portada. Juan de Villanueva por Francisco de Goya. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
(1) MONLEON, P. Proyecto y construcción de la fábrica de pólvora de Ruidera. Fondos de la Biblioteca Nacional de España.