La central hidroeléctrica de San Alberto se ubica sobre la barrera tobácea que represa las aguas de la laguna del Rey, en pleno corazón del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.

Entró en servicio en el año 1910 y cerró sus instalaciones en 1970

Características técnicas

Aprovechamiento de 3.008 litros de agua por segundo del salto llamado Hundimiento del Rey, con desnivel de 22,50 metros, situado en el término de Ruidera a la salida de la laguna del Rey.

Nombre de la central San Alberto
Tipo de central Fluyente
Puesta en servicio1910
Fin de la actividad1970
Salto bruto 22,50 m.
Longitud canal derivación 153 m.
Caudal máximo equipo (año) 3.008 l/s 5.000 l/s (1923)
Potencia total instalada 1.000 kW
Número de grupos3
Potencia por grupo 450 kW
Tipo de turbinas Francis (1)
La central hidroeléctrica de San Alberto entró en servicio en el año 1910
Fachada principal

Salto de agua

Las características del salto de la central hidroeléctrica de San Alberto son las siguientes:

  • Corriente de donde deriva el agua: Alto Guadiana, en el término municipal de Ruidera (antes de Argamasilla de Alba).
  • Volumen de agua que se utiliza: cinco mil litros por segundo (1923).
  • Altura del salto: veintidós metros y cincuenta centímetros.
  • Objeto del aprovechamiento: producción de energía eléctrica. Proporcionó luz eléctrica a diversas localidades de la provincia de Ciudad Real.

Historia de la central de San Alberto

En los albores del siglo XX una nueva fuente de energía emergió en el valle del Alto Guadiana: el aprovechamiento hidraúlico para la producción de electricidad.

Proyectos de finales del siglo XIX

Esta novedosa energía industrial pretendió mejorar el modo de vida de la población del valle incrementando los puestos de trabajo en el sector industrial, aunque también modificó el cauce fluvial y tobáceo del conjunto lacustre del Alto Guadiana, tal vez, de una manera irremediable

Cierre de la laguna del Rey, 1899 (2)

Antes de terminar el siglo, don Félix García Ibarrola impulsó un proyecto sobre el aprovechamiento de las aguas del cierre de la laguna del Rey, cercano a la aldea de Ruidera, para la producción de energía eléctrica. De aquel estudio se conservan algunos expedientes y dibujos como el plano del cierre de la laguna del Rey incluyendo la fábrica de pólvora y el cercado del Sr. García Ibarrola, firmado en Ciudad Real el 23 de octubre de 1899 por el ingeniero don Justo R. Moyano (2).

Se trata de un plano detallado de un sector de la barrera de la laguna del Rey, que se incorporó al estudio del Sr. García Ibarrola. A destacar la ubicación de la antigua fábrica de pólvora construida por Juan de Villanueva, los derrames naturales de la laguna, entre los que se encuentra el de la cascada del Hundimiento, y otros cauces artificiales que atravesaban la coronación de esta represa. Además podemos distinguir la ubicación del antiguo cementerio, trasladado hace décadas a las inmediaciones del estribo izquierdo del citado dique tobáceo.

También se conserva otro plano, del mismo año 1899, de la fábrica y posesión del Sr. García de Ibarrola, firmado por el ingeniero don Feliciano Navarro.

Canales y fábrica, 1899 (3)

Construcción de la central

Otros empresarios venidos de lejos, como doña Elena Bosch y don Francisco Rodríguez Sedano, fueron adquiriendo, en diversas zonas de las Lagunas de Ruidera, antiguos molinos y el aprovechamiento de sus aguas, proyectando la construcción de centrales hidráulicas que proporcionaran luz eléctrica a los pueblos cercanos.

Aportando dichas posesiones, ambos constituyeron, el 12 de junio de 1905, la «Sociedad Mercantil en Comandita Sedano y Compañía» para explotar la energía eléctrica del cauce del Alto Guadiana.

La concesión de aguas para la central de San Alberto fue establecida, el 20 de marzo de 1900, en 1.992 l/s a don Francisco Rodríguez Sedano por Real Orden del Ministerio de Fomento. Años después fue ampliada hasta 3.008 l/s y quedó establecida definitivamente en 5.000 l/s el día 2 de noviembre de 1923 por la Dirección General de Obras Públicas.

Sería allá por el año 1902 cuando una cuadrilla de más de una docena de jornaleros comenzó el zanjado y cimientos en lo que se conocía como los tobazos de la cascada de Lunamontes (Bogue Luffmann), y más tarde los tobazos de la cascada del Hundimiento. Más de cinco años duró la construcción de los edificios, casas de los operarios, canales, tuberías y demás infraestructuras necesarias para la puesta en marcha de las nuevas industrias hidraúlicas (4).

Fueron tiempos, breves e ilusorios, de pleno empleo para el jornalero de Ruidera

Vista aérea 1956 (5)

En la construcción de la central se emplearon unos sesenta braceros, dos cuadrillas de barreneros y algunos canteros venidos desde Galicia. Técnicos alemanes se desplazaron hasta La Mancha para montar y poner a punto la maquinaria de la central. Mientras duró su trabajo se hospedaron en el mesón de Ruidera.

Entrada en servicio

El 20 de julio de 1910, mediante la escritura otorgada ante el notario de Madrid don José María Martín y Martín, don Félix García Ibarrola cedió y transmitió a don Francisco Rodríguez Sedano cuantos derechos pudiera ostentar por cualquier título o derecho respecto al salto de agua llamado del Hundimiento del Rey, por el precio de 100.000 pesetas. Por esa misma escritura, el señor García Ibarrola vendió al señor Sedano la tierra donde se construyó la central de San Alberto, la casa para obreros que trabajaban en ella y un depósito (6).

Por otra escritura otorgada el 4 de julio de 1910 ante el notario de Manzanares don Francisco Mansilla, don Antonio García Noblejas concedió en arrendamiento a la sociedad Sedano y Compañía las aguas a que aquel tenía o pudiera tener derecho, así como cuantos derechos les correspondieran en todos sus aprovechamientos como propietario de la antigua fábrica de pólvora de Ruidera y la parte de la laguna Colgada que radica en la provincia de Ciudad Real.

Central hidroeléctrica de San Alberto en la segunda mitad del siglo XX
Segunda mitad siglo XX (7)

El plazo de duración del arriendo se fijó en 20 años y por el precio de 16.250 pesetas cada uno de ellos, pudiendo prorrogarse por otros 20 años a voluntad de la sociedad arrendataria, ascendiendo, en tal caso, la renta a 18.700 pesetas anuales.

Suministrando electricidad a Ciudad Real

En ese mismo año, 1910, la central hidroeléctrica de San Alberto comenzó a suministrar energía a diversas poblaciones de la provincia de Ciudad Real como Alhambra, La Solana, Membrilla, Manzanares, Valdepeñas, Villanueva de los Infantes, Fuenllana, San Carlos del Valle y Villahermosa. La luz también llegó a algunos y privilegiados hogares de Ruidera. De los 280 habitantes con que contaba la aldea en 1910, pocas familias podían permitirse semejante lujo.

Le 19 de mayo de 1916 aportaron a la sociedad anónima francesa ubicada en Paris «Energie Eléctrique du Centre de l’Espagne» los aprovechamientos de las centrales de San Alberto y Santa Elena. Esta compañía tenía un capital social de 1.250.000 francos. Su presidente era Mr. Hurbert Chalmenton de Croy y su administrador inicial en España fue don Julio Collado y Martín. Su domicilio social se ubicó en Valdepeñas, en el número 62 de la calle Seis de Junio.

El 21 de febrero de 1927, don Luis de Figueroa y Alonso Martínez, conde de la Dehesa de Velayos, compró a la sociedad francesa todos los derechos e instalaciones de su aprovechamiento hidroeléctrico. Y el 26 de febrero constituyó la mercantil «Sociedad Anónima Eléctrica del Centro de España» aportando dichos derechos e instalaciones.

Décadas después, el 14 de noviembre de 1968, todo el patrimonio de la mercantil Eléctrica del Centro de España fue absobido por la «Sociedad Eléctrica Madrileña, S.A.» Dicha entidad, con el nombre de «Unión Eléctrica Madrileña, S.A.» pasó a ser, con fecha 26 de mayo de 1970, de «Unión Fenosa, S.A.» último propietario de las centrales del Alto Guadiana.

Central hidroeléctrica de San Alberto en  2019
El triste hoy de San Alberto

La línea de transporte de San Alberto ofrecía una línea aérea de 3.700 metros de longitud que la enlazaba con la vecina central de Santa Elena. Desde allí, y después de sufrir la transformación a 30.000 voltios, se dirigía a suministrar servicio a diversas localidades de Ciudad Real.

La parada de sus máquinas tuvo lugar en el año 1970. En su último año de servicio, la producción de energía electrica de San Alberto alcanzó los 703.800 kW/h, utilizándose para ello un total de 838 horas.

Desde entonces, al igual que sus cinco hermanas, sufre un constante proceso de abandono y deterioro


Imagen de portada. Central de Santa Elena, en el término de Ossa de Montiel (Albacete), Biblioteca Digital de Castilla La Mancha, fondo fotográfico Escobar, Signatura: 01400-000136-004, 1928.
(1) MARIN, JC. El hombre y el agua de las Lagunas de Ruidera. 2007.
(2) Plano del cierre de la laguna del Rey: fábrica de pólvora y cercado, Ministerio de Cultura, Archivo General de la Administración, AGA, legajo 15018, 1899.
(3) Plano croquis de la fábrica y posesión del Sr. García de Ibarrola, Ministerio de Cultura, Archivo General de la Administración, AGA, legajo 15018, 1899.
(4) JIMÉNEZ, S. Real Sitio de Ruidera, 2000.
(5) Mosaicos de ortofotos generadas a partir del vuelo americano AMS-1956-57 (Serie B). OrtoPNOA-H 1956-57 CC-BY 4.0 Instituto Geográfico Nacional.
(6) Relación de activos y pasivos que se segregan de Gas Natural SDG, S.A. y se aportan a Gas Natural Fenosa Generación, S.L.
(7) JIMÉNEZ, S. Terrenos y cámara de presión de la central hidroeléctrica de San Alberto, siglo XX
, Alto Guadiana: Lagunas de Ruidera, fotos de la indolencia y la conconsciencia, 2010.