El paraje conocido como las cuevas de Maturras, en el término de Argamasilla de Alba, está constituido por un grupo de pequeñas cavidades situadas en el margen derecho del Alto Guadiana, en una de las laderas del valle del Pantano de Peñarroya.

Las cuevas de Maturras

El yacimiento fue dado a conocer por el profesor Jiménez en los años 80 (1) por la interesante industria lítica atribuida al Paleolítico Medio encontrada en estos abrigos naturales. Estudios arqueológicos posteriores han constatado la presencia de cerámica prehistórica  alrededor y dentro de los abrigos, además de un conjunto funerario de gran valor arqueológico. (2)

Maturras5

Los abrigos de Cueva Maturras, o cuevas de Maturras como se las conoce en la zona, son tres cavidades interconectadas entre si, con las entradas orientadas hacia el mediodía, en un frente de unos veinte metros. (2)

Cerca de la entrada de la primera cueva, descendiendo hacia las aguas del pantano, localizamos dos agujeros de forma cónica realizados en piedra caliza, de unos 20 centímetros de diámetro y una profundidad de unos 35 centímetros. Unos metros más abajo, existen otros dos más, similares a éstos, así como numerosas piedras en las que se puede observar los intentos del artesano que no llegaron a su finalización. (3)

Se trata de los morteros de Maturras, esculpidos en rocas calizas y utilizados desde tiempo inmemorial como morteros para machacar todo tipo de productos utilizados por los moradores de la zona. Desde bellotas y otros alimentos, hasta la mezcla de azufre, salitre y carbón para la fabricación de pólvora, estos batanes  han visto pasar la historia al compás del sonido de sus mazos.

Morteros de Maturras. Ruidera treasures

(1) JIMENEZ, S. El paleolítico en Ruidera (Alto Guadiana). Cuadernos de Estudios Manchegos, II Epoca, nº 12. 1982.
(2) GUTIERREZ, C. El enterramiento múltiple del abrigo de cueva Maturras. 1994.
(3) JIMENEZ, S, y CHAPARRO, A. Las lagunas de Ruidera en el tiempo. 1982.