Después de la enigmática visita del hombre que preguntaba por Laguna Blanca los vecinos de Ruidera volvieron a su rutina diaria, y los corrillos y pláticas sobre tan inusual acontecimiento dieron paso al duro quehacer cotidiano en la Vega del Alto Guadiana.

Pescadores de las lagunas

La pesca como medio de vida y subsistencia fue una actividad practicada en las lagunas desde que el hombre sintió hambre y comprendió que podía saciarla con el fruto de sus aguas. A finales de la primera mitad del siglo pasado cuatro o cinco familias ruidereñas se dedicaban al noble arte de la pesca echando sus redes en las aguas de las lagunas, en mitad de la meseta castellana.

Algunas semanas después de aquel suceso que alteró sobremanera la cotidiana monotonía de la aldea, cuando la penumbra de la noche iba despidiendo a las últimas luces del ocaso, varios pescadores zarparon en sus pequeñas barcas en busca del sustento cotidiano. Ese día decidieron faenar en la ribera izquierda de la Laguna del Rey, cerca de la barrera que la separa de su hermana La Colgada. Al llegar cerca de la orilla bajaron de sus barcas y colocaron los trasmallos en el agua, disponiéndose a batir los carrizos con largos palos para hacer salir a la pesca.

Pesca con trasmallo (1)

El trasmallo es un medio de pesca artesanal tradicional compuesto por varios paños de red superpuestos que pueden cubrir las zonas poco profundas de una laguna desde el fondo hasta la superficie. Una vez colocado se forzaba a los peces a salir de sus escondrijos removiendo piedras y hurgando con un palo entre la vegetación de la orilla. Este tipo de pesca estaba prohibido en las lagunas debido a la escasa selectividad de sus capturas que incluían peces de todas las especies y tamaños así como cualquier otro animal, como moluscos, reptiles o incluso pequeñas aves, que quedara enredado entre sus redes. Por este motivo, los pescadores que lo utilizaban debían salir a faenar al abrigo de la noche, con discreción y sigilo, para no ser descubiertos por los guardas de la zona.

Cuál sería la sorpresa de nuestros pescadores cuando al ir a golpear los carrizos ribereños descubrieron entre ellos el cuerpo sin vida de un hombre con evidentes síntomas de descomposición. El cadáver fue encontrado cerca de la «mata de los gitanos», que era un lugar con vegetación y sombra abundante junto a un pequeño embarcadero, conocido en aquella época por ser sitio de baño y descanso por personas de dicha etnia que transitaban por aquel camino.

Sin apenas tocar el cadáver, nerviosos y confundidos, recogieron rápidamente sus redes y regresaron a Ruidera para dar parte del hallazgo al alcalde pedaneo, que residía en la central hidroeléctrica situada en las afueras de la aldea. Inmediatamente, el máximo representante local avisó a las autoridades competentes que residían en la cercana villa de Argamasilla de Alba. Al día siguiente agentes judiciales venidos de la ciudad vecina se presentaron en Ruidera. Después de una breve reunión con el alcalde citaron a los pescadores que el día anterior habían encontrado el cadáver y decidieron embarcar de inmediato rumbo al lugar del hallazgo.

Un cadáver llega flotando a Ruidera

Durante todo ese día no hubo otro tema de conversación en Ruidera. Algunos de sus vecinos habían oído de boca de los pescadores el relato de lo sucedido, otros muchos fueron testigos de la llegada de los agentes de Argamasilla y de su partida desde el embarcadero de la Laguna del Rey. La expectación iba en aumento según transcurrían las horas. Todas las miradas escudriñaban la laguna intentando localizar las barcas de la partida matutina.

compuerta real de Ruidera

Barrera de la Laguna del Rey (2)

Todavía hoy recuerdan los más viejos del lugar la enorme expectación que causó en toda la aldea la llegada junto a las compuertas del canal de la Central Hidroeléctrica de San Alberto en la barrera de la Laguna del Rey de la barca que traía de vuelta a justicias y pescadores.

Detrás de la pequeña embarcación, remolcado con un cabo atado a sus pies, flotaba un cadáver recogido en la ribera. Una vez en tierra firme sacaron el cuerpo sin vida de la laguna y se lo llevaron a Argamasilla

Una multitud de incrédulos lugareños quedó al pie de la laguna con el alma en vilo y muchas preguntas sin respuestas. Los más osados se agolparon en torno a los recién llegados intentando escuchar el relato de una jornada que recordarían toda la vida y algunos, aún hoy, no han olvidado.

La Casa del Cerro en 1954 (3)

La Casa del Cerro de Ruidera

No transcurrieron muchos días antes de que la justicia de Argamasilla regresara de nuevo a las lagunas. Pero esta vez los agentes no se detuvieron en Ruidera. Siguieron prestos río arriba por el camino que recorre la vega paralelo a las lagunas por su margen izquierdo. Pasaron junto al lugar donde se encontró al infortunado caballero y, tal vez después de detenerse alguna vez en la orilla rebuscando entre la vegetación, llegaron donde la Laguna Colgada vierte sus aguas en la del Rey.

Allí mismo, a los pies de las dos grandes lagunas del antiguo real sitio, en lo alto de una pequeña loma, se levantaba una de las innumerables casas de labor que durante siglos salpicaron los campos manchegos. De arquitectura sencilla y planta rectangular, era conocida como la «Casa del Cerro».

Esquina de poniente

Sus muros estaban construidos con mampostería ordinaria posiblemente trabada con barro o mortero de cal. Todavía hoy se pueden ver las piedras de las esquinas, más grandes y trabajadas que las de las paredes laterales. También contaba con alguna dependencia anexa destinada a la guarda de aperos agrícolas y varios corrales para la crianza de animales. Tenía una situación privilegiada ya que controlaba la principal vía de comunicación del valle del Alto Guadiana que llegaba hasta las lagunas altas y el término de Villanueva de los Infantes, y el paso a la orilla opuesta del río por la barrera tobácea que separa las dos lagunas. Por allí tuvo que pasar el desdichado forastero que, semanas atrás, en una fría noche de invierno, llegó a Ruidera y se dirigió hacia Laguna Blanca.

En la Casa del Cerro habitaba un matrimonio de avanzada edad con sus dos hijas en la flor de la vida, conocidas como «las lázaras». Se dedicaban a las labores de guarda y cuidado de la finca colindante. Eran conocidos en Ruidera ya que, al ser la aldea el sitio habitado más cercano, les era necesario abandonar la soledad familiar cada cierto tiempo para aprovisionarse de alimentos, ropa u otros utensilios necesarios para su trabajo.

La autoridad llamó a la puerta e interrogó a sus cuatro moradores. Después de un breve intercambio de palabras, sólo les quedó tiempo para preparar un hato con varias prendas de ropa y algún objeto de primera necesidad. Padres e hijas abandonaron la casa custodiados por los agentes, camino de Argamasilla de Alba.

Nunca más regresaron y nadie preguntó por su destino…

Ruinas de la Casa del Cerro

Alguien trajo noticias de Argamasilla De Alba y comentó que el fallecido era un médico de Madrid llamado Vicente Renene y que vino hasta estas tierras para curar a algún «chucha» herido que por aquellos años andaban por las sierras de Ruidera. Lo único cierto es que don Vicente nunca llegó a su destino…

La Casa del Cerro quedó abandonada y desde entonces nunca ha vuelto a estar habitada de forma estable, salvo para cobijo temporal de pastores y ganados.

Hoy sólo quedan sus ruinas…. que guardan el misterio del asesinato de la Casa del Cerro…

«Anterior»

Segunda parte del relato histórico titulado «Asesinato en la Casa del Cerro».

Mi más sincero agradecimiento a todos los ruidereños que con sus palabras han hecho posible rescatar este episodio del pasado.
Mi agradecimiento también a David Cejudo por sus enseñanzas sobre arquitectura popular manchega.
Imagen de portada. Barca con seis ocupantes situada cerca del lugar donde se encontró el cadáver en la ribera izquierda de la Laguna del Rey. Al fondo la Casa Grande de Ruidera. Primera mitad del siglo XX.
(1) El trasmallo. Fuente: http://www.saber.es/web/biblioteca/libros/pesca-trucha/html/trasmallo.php
(2) Eras de Ruidera en la barrera de la Laguna del Rey en los años 70. JIMÉNEZ, S. Archivo fotográfico de Ruidera.
(3) Detalle de un mapa del término de Alhambra del año 1954. MTN50 1954 CC-BY 4.0 Instituto Geográfico Nacional.